December 24, 2010

NORAD TRACKS SANTA

El día de hoy estaba revisando mi TL en twitter y encontre por casualidad la pagina noradsanta.org @tusabiasque puso un tweet sobre esta pagina. NORAD santa es una página que sigue en tiempo real el viaje de Papá Noel entregando regalos.
NORAD SANTA - GoogleMaps
El concepto de la pagina es que rastrea la ubicacion actual de papa noel y la publica para que niños en todo el mundo sepan donde esta. Se puede ir viendo el viaje en google maps o por google earth aunque en google earth solo es posible desde la pagina de norad mientras que google maps tambien permite seguir a papa noel desde la aplicacion para celulares, basta con busca Santa o Papá Noél y te da la ubicacion actual.
Rastreo por google earth

En la opcion para seguir a papa noel en google earth sigues al trineo mientras vuela a traves del mundo y puedes ver como entrega regalos a una velocidad supersonica y con conteo de cuantos regalos lleva.
NORAD santa entregando regalos
La pagina incluye videos de papa noel sobrevolando distintas partes del mundo

Tambien hay una parte de juegos en la aldea de papa noel
Por cierto NORAD (North American Aerospace Defense Command) existe y esta es una tradicion anvideña de ellos... rastrear a papá noel. en la pagina esta la historia de como comenzaron a rastrear a papa noel hace mas de 50 años.
Bueno y luego de compartir esta pagina con ustedes voy a seguir stalkeando a papa noel
Feliz Navidad a tod@s

December 07, 2010

Los Diarios de la Familia Dracul: Pacto con el Vampiro

Bueno, otra reseña de un libro.... otra vez un libro de vampiros.... otra vez Drácula. Pero hay q admitir que Bram Stoker creó un verdadero inmortal en su obra. Drácula es tema de infidad de libros, peliculas, series, etc. Pacto con el Vampiro de Jeanne Kalogridis es el primero de una triología que vendría a ser una precuela del libro de Stoker. Esta ambientada unos 50 años antes de los sucesos del libro original.
La pregunta principal sería ¿Cual es la historia? Bueno, la historia es que Drácula tiene una familia mortal y es amo y señor de tierras en Transilvania. Los aldeanos le temen, se encierran en sus casas al anochecer.
Pero primero lo primero... la familia de Dracula. Bueno segun el arbol genealógico que trae, esta familia los Tsepesh descienden directamente de Vlad el empalador, tambien conocido como Dracula. Arkady Tsepesh regresa desde Inglaterra a la casa familiar en los Cárpatos junto con su esposa que esta embarazada. Su padre, Petru ha muerto. Ahora su familia se limita a su hermana Zsusana, su esposa, su hijo no nacido aun y su tio abuelo Vlad. Poco a poco Arkady va descubriendo secretos familiares y va develando la verdadera identidad de Vlad y la razón para que los aldeanos actuen de la manera en que lo hacen. Descubre asesinatos, conspiraciones, pactos hechos hace mucho tiempo. Pero realmente es su esposa Mary quien percibe todo más rápido. Mientras Arkady lucha por mantener su cordura, su hermana, que habia nacido con problemas de salud que le causaron una deformacion de los huesos comienza a enfermar sin motivo aparente. Luego Mary y la sirvienda Dunya comienzan a notar cambios en el cuerpo de Zsusana, los hombros que antes eran desiguales ahora estan completamente normales, hasta su actitud ha cambiado un poco. Ella esta transformadose en strigoi, en lo mismo que es Vlad.
Todavia no se en que termina el libro.... aun me falta leer como medio libro.
La historia esta realmente interesante, pero no ha provocado en mi esas ansias de terminar de leerlo, no como con Drácula el no muerto o como con algunos de los libros de Anne Rice o como me ha sucedido con tantos otros libros que he leido.
Averiguando sobre el libro y los 2 que le siguen, encontré una reseña que lo comparaba con los libros de Anne Rice, decia que evocaba el feeling de los libros de Rice en su mejor época... debo decir que no es así, al menos a mi no me provoca esa sensacion. De pronto el Autor de esa reseña se enfoca en puntos distintos a los mios. De pronto no esta tan familiarizad@ con la obra de Anne Rice. En todo caso mi opinion es que la forma de escribir de Jeanne Kalogridis no es similar a la de Anne Rice, pero que Kalogridis es muy buena en su trabajo aunque como mecioné no me provoca pasar noches de insomnio por terminar el libro. Anne Rice si, incluso releyendo sus libros.
Cuando termine de leer el libro pondré un update con mis impresiones del final.
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November 01, 2010

El Monte de las Animas

Hace algun tiempo mencioné esta leyenda de Gustavo Adolfo Becquer asi que hoy Noviembre 1, fecha en la que se situa la leyenda, decidí postearla aqui.

El monte de las ánimas
La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria.

Intenté dormir de nuevo; ¡imposible! Una vez aguijoneada, la imaginación es un caballo que se desboca y al que no sirve tirarle de la rienda. Por pasar el rato me decidí a escribirla, como en efecto lo hice.

Yo la oí en el mismo lugar en que acaeció, y la he escrito volviendo algunas veces la cabeza con miedo cuando sentía crujir los cristales de mi balcón, estremecidos por el aire frío de la noche.

Sea de ello lo que quiera, ahí va, como el caballo de copas.

I

-Atad los perros; haced la señal con las trompas para que se reúnan los cazadores, y demos la vuelta a la ciudad. La noche se acerca, es día de Todos los Santos y estamos en el Monte de las Ánimas.

-¡Tan pronto!

-A ser otro día, no dejara yo de concluir con ese rebaño de lobos que las nieves del Moncayo han arrojado de sus madrigueras; pero hoy es imposible. Dentro de poco sonará la oración en los Templarios, y las ánimas de los difuntos comenzarán a tañer su campana en la capilla del monte.

-¡En esa capilla ruinosa! ¡Bah! ¿Quieres asustarme?

-No, hermosa prima; tú ignoras cuanto sucede en este país, porque aún no hace un año que has venido a él desde muy lejos. Refrena tu yegua, yo también pondré la mía al paso, y mientras dure el camino te contaré esa historia.

Los pajes se reunieron en alegres y bulliciosos grupos; los condes de Borges y de Alcudiel montaron en sus magníficos caballos, y todos juntos siguieron a sus hijos Beatriz y Alonso, que precedían la comitiva a bastante distancia.

Mientras duraba el camino, Alonso narró en estos términos la prometida historia:

-Ese monte que hoy llaman de las Ánimas, pertenecía a los Templarios, cuyo convento ves allí, a la margen del río. Los Templarios eran guerreros y religiosos a la vez. Conquistada Soria a los árabes, el rey los hizo venir de lejanas tierras para defender la ciudad por la parte del puente, haciendo en ello notable agravio a sus nobles de Castilla; que así hubieran solos sabido defenderla como solos la conquistaron.

Entre los caballeros de la nueva y poderosa Orden y los hidalgos de la ciudad fermentó por algunos años, y estalló al fin, un odio profundo. Los primeros tenían acotado ese monte, donde reservaban caza abundante para satisfacer sus necesidades y contribuir a sus placeres; los segundos determinaron organizar una gran batida en el coto, a pesar de las severas prohibiciones de los clérigos con espuelas, como llamaban a sus enemigos.

Cundió la voz del reto, y nada fue parte a detener a los unos en su manía de cazar y a los otros en su empeño de estorbarlo. La proyectada expedición se llevó a cabo. No se acordaron de ella las fieras; antes la tendrían presente tantas madres como arrastraron sendos lutos por sus hijos. Aquello no fue una cacería, fue una batalla espantosa: el monte quedó sembrado de cadáveres, los lobos a quienes se quiso exterminar tuvieron un sangriento festín. Por último, intervino la autoridad del rey: el monte, maldita ocasión de tantas desgracias, se declaró abandonado, y la capilla de los religiosos, situada en el mismo monte y en cuyo atrio se enterraron juntos amigos y enemigos, comenzó a arruinarse.

Desde entonces dicen que cuando llega la noche de difuntos se oye doblar sola la campana de la capilla, y que las ánimas de los muertos, envueltas en jirones de sus sudarios, corren como en una cacería fantástica por entre las breñas y los zarzales. Los ciervos braman espantados, los lobos aúllan, las culebras dan horrorosos silbidos, y al otro día se han visto impresas en la nieve las huellas de los descarnados pies de los esqueletos. Por eso en Soria le llamamos el Monte de las Ánimas, y por eso he querido salir de él antes que cierre la noche.

La relación de Alonso concluyó justamente cuando los dos jóvenes llegaban al extremo del puente que da paso a la ciudad por aquel lado. Allí esperaron al resto de la comitiva, la cual, después de incorporárseles los dos jinetes, se perdió por entre las estrechas y oscuras calles de Soria.

II

Los servidores acababan de levantar los manteles; la alta chimenea gótica del palacio de los condes de Alcudiel despedía un vivo resplandor iluminando algunos grupos de damas y caballeros que alrededor de la lumbre conversaban familiarmente, y el viento azotaba los emplomados vidrios de las ojivas del salón.

Solas dos personas parecían ajenas a la conversación general: Beatriz y Alonso: Beatriz seguía con los ojos, absorta en un vago pensamiento, los caprichos de la llama. Alonso miraba el reflejo de la hoguera chispear en las azules pupilas de Beatriz.

Ambos guardaban hacía rato un profundo silencio.

Las dueñas referían, a propósito de la noche de difuntos, cuentos tenebrosos en que los espectros y los aparecidos representaban el principal papel; y las campanas de las iglesias de Soria doblaban a lo lejos con un tañido monótono y triste.

-Hermosa prima -exclamó al fin Alonso rompiendo el largo silencio en que se encontraban-; pronto vamos a separarnos tal vez para siempre; las áridas llanuras de Castilla, sus costumbres toscas y guerreras, sus hábitos sencillos y patriarcales sé que no te gustan; te he oído suspirar varias veces, acaso por algún galán de tu lejano señorío.

Beatriz hizo un gesto de fría indiferencia; todo un carácter de mujer se reveló en aquella desdeñosa contracción de sus delgados labios.

-Tal vez por la pompa de la corte francesa; donde hasta aquí has vivido -se apresuró a añadir el joven-. De un modo o de otro, presiento que no tardaré en perderte... Al separarnos, quisiera que llevases una memoria mía... ¿Te acuerdas cuando fuimos al templo a dar gracias a Dios por haberte devuelto la salud que viniste a buscar a esta tierra? El joyel que sujetaba la pluma de mi gorra cautivó tu atención. ¡Qué hermoso estaría sujetando un velo sobre tu oscura cabellera! Ya ha prendido el de una desposada; mi padre se lo regaló a la que me dio el ser, y ella lo llevó al altar... ¿Lo quieres?

-No sé en el tuyo -contestó la hermosa-, pero en mi país una prenda recibida compromete una voluntad. Sólo en un día de ceremonia debe aceptarse un presente de manos de un deudo... que aún puede ir a Roma sin volver con las manos vacías.

El acento helado con que Beatriz pronunció estas palabras turbó un momento al joven, que después de serenarse dijo con tristeza:

-Lo sé prima; pero hoy se celebran Todos los Santos, y el tuyo ante todos; hoy es día de ceremonias y presentes. ¿Quieres aceptar el mío?

Beatriz se mordió ligeramente los labios y extendió la mano para tomar la joya, sin añadir una palabra.

Los dos jóvenes volvieron a quedarse en silencio, y volviose a oír la cascada voz de las viejas que hablaban de brujas y de trasgos y el zumbido del aire que hacía crujir los vidrios de las ojivas, y el triste monótono doblar de las campanas.

Al cabo de algunos minutos, el interrumpido diálogo tornó a anudarse de este modo:

-Y antes de que concluya el día de Todos los Santos, en que así como el tuyo se celebra el mío, y puedes, sin atar tu voluntad, dejarme un recuerdo, ¿no lo harás? -dijo él clavando una mirada en la de su prima, que brilló como un relámpago, iluminada por un pensamiento diabólico.

-¿Por qué no? -exclamó ésta llevándose la mano al hombro derecho como para buscar alguna cosa entre las pliegues de su ancha manga de terciopelo bordado de oro... Después, con una infantil expresión de sentimiento, añadió:

-¿Te acuerdas de la banda azul que llevé hoy a la cacería, y que por no sé qué emblema de su color me dijiste que era la divisa de tu alma?

-Sí.

-Pues... ¡se ha perdido! Se ha perdido, y pensaba dejártela como un recuerdo.

-¡Se ha perdido!, ¿y dónde? -preguntó Alonso incorporándose de su asiento y con una indescriptible expresión de temor y esperanza.

-No sé.... en el monte acaso.

-¡En el Monte de las Ánimas -murmuró palideciendo y dejándose caer sobre el sitial-; en el Monte de las Ánimas!

Luego prosiguió con voz entrecortada y sorda:

-Tú lo sabes, porque lo habrás oído mil veces; en la ciudad, en toda Castilla, me llaman el rey de los cazadores. No habiendo aún podido probar mis fuerzas en los combates, como mis ascendentes, he llevado a esta diversión, imagen de la guerra, todos los bríos de mi juventud, todo el ardor, hereditario en mi raza. La alfombra que pisan tus pies son despojos de fieras que he muerto por mi mano. Yo conozco sus guaridas y sus costumbres; y he combatido con ellas de día y de noche, a pie y a caballo, solo y en batida, y nadie dirá que me ha visto huir del peligro en ninguna ocasión. Otra noche volaría por esa banda, y volaría gozoso como a una fiesta; y, sin embargo, esta noche... esta noche. ¿A qué ocultártelo?, tengo miedo. ¿Oyes? Las campanas doblan, la oración ha sonado en San Juan del Duero, las ánimas del monte comenzarán ahora a levantar sus amarillentos cráneos de entre las malezas que cubren sus fosas... ¡las ánimas!, cuya sola vista puede helar de horror la sangre del más valiente, tornar sus cabellos blancos o arrebatarle en el torbellino de su fantástica carrera como una hoja que arrastra el viento sin que se sepa adónde.

Mientras el joven hablaba, una sonrisa imperceptible se dibujó en los labios de Beatriz, que cuando hubo concluido exclamó con un tono indiferente y mientras atizaba el fuego del hogar, donde saltaba y crujía la leña, arrojando chispas de mil colores:

-¡Oh! Eso de ningún modo. ¡Qué locura! ¡Ir ahora al monte por semejante friolera! ¡Una noche tan oscura, noche de difuntos, y cuajado el camino de lobos!

Al decir esta última frase, la recargó de un modo tan especial, que Alonso no pudo menos de comprender toda su amarga ironía, movido como por un resorte se puso de pie, se pasó la mano por la frente, como para arrancarse el miedo que estaba en su cabeza y no en su corazón, y con voz firme exclamó, dirigiéndose a la hermosa, que estaba aún inclinada sobre el hogar entreteniéndose en revolver el fuego:

-Adiós Beatriz, adiós... Hasta pronto.

-¡Alonso! ¡Alonso! -dijo ésta, volviéndose con rapidez; pero cuando quiso o aparentó querer detenerle, el joven había desaparecido.

A los pocos minutos se oyó el rumor de un caballo que se alejaba al galope. La hermosa, con una radiante expresión de orgullo satisfecho que coloreó sus mejillas, prestó atento oído a aquel rumor que se debilitaba, que se perdía, que se desvaneció por último.

Las viejas, en tanto, continuaban en sus cuentos de ánimas aparecidas; el aire zumbaba en los vidrios del balcón y las campanas de la ciudad doblaban a lo lejos.

III

Había pasado una hora, dos, tres; la media noche estaba a punto de sonar, y Beatriz se retiró a su oratorio. Alonso no volvía, no volvía, cuando en menos de una hora pudiera haberlo hecho.

-¡Habrá tenido miedo! -exclamó la joven cerrando su libro de oraciones y encaminándose a su lecho, después de haber intentado inútilmente murmurar algunos de los rezos que la iglesia consagra en el día de difuntos a los que ya no existen.

Después de haber apagado la lámpara y cruzado las dobles cortinas de seda, se durmió; se durmió con un sueño inquieto, ligero, nervioso.

Las doce sonaron en el reloj del Postigo. Beatriz oyó entre sueños las vibraciones de la campana, lentas, sordas, tristísimas, y entreabrió los ojos. Creía haber oído a par de ellas pronunciar su nombre; pero lejos, muy lejos, y por una voz ahogada y doliente. El viento gemía en los vidrios de la ventana.

-Será el viento -dijo; y poniéndose la mano sobre el corazón, procuró tranquilizarse. Pero su corazón latía cada vez con más violencia. Las puertas de alerce del oratorio habían crujido sobre sus goznes, con un chirrido agudo prolongado y estridente.

Primero unas y luego las otras más cercanas, todas las puertas que daban paso a su habitación iban sonando por su orden, éstas con un ruido sordo y grave, aquéllas con un lamento largo y crispador. Después silencio, un silencio lleno de rumores extraños, el silencio de la media noche, con un murmullo monótono de agua distante; lejanos ladridos de perros, voces confusas, palabras ininteligibles; ecos de pasos que van y vienen, crujir de ropas que se arrastran, suspiros que se ahogan, respiraciones fatigosas que casi se sienten, estremecimientos involuntarios que anuncian la presencia de algo que no se ve y cuya aproximación se nota no obstante en la oscuridad.

Beatriz, inmóvil, temblorosa, adelantó la cabeza fuera de las cortinillas y escuchó un momento. Oía mil ruidos diversos; se pasaba la mano por la frente, tornaba a escuchar: nada, silencio.

Veía, con esa fosforescencia de la pupila en las crisis nerviosas, como bultos que se movían en todas direcciones; y cuando dilatándolas las fijaba en un punto, nada, oscuridad, las sombras impenetrables.

-¡Bah! -exclamó, volviendo a recostar su hermosa cabeza sobre la almohada de raso azul del lecho-; ¿soy yo tan miedosa como esas pobres gentes, cuyo corazón palpita de terror bajo una armadura, al oír una conseja de aparecidos?

Y cerrando los ojos intentó dormir...; pero en vano había hecho un esfuerzo sobre sí misma. Pronto volvió a incorporarse más pálida, más inquieta, más aterrada. Ya no era una ilusión: las colgaduras de brocado de la puerta habían rozado al separarse, y unas pisadas lentas sonaban sobre la alfombra; el rumor de aquellas pisadas era sordo, casi imperceptible, pero continuado, y a su compás se oía crujir una cosa como madera o hueso. Y se acercaban, se acercaban, y se movió el reclinatorio que estaba a la orilla de su lecho. Beatriz lanzó un grito agudo, y arrebujándose en la ropa que la cubría, escondió la cabeza y contuvo el aliento.

El aire azotaba los vidrios del balcón; el agua de la fuente lejana caía y caía con un rumor eterno y monótono; los ladridos de los perros se dilataban en las ráfagas del aire, y las campanas de la ciudad de Soria, unas cerca, otras distantes, doblan tristemente por las ánimas de los difuntos.

Así pasó una hora, dos, la noche, un siglo, porque la noche aquella pareció eterna a Beatriz. Al fin despuntó la aurora: vuelta de su temor, entreabrió los ojos a los primeros rayos de la luz. Después de una noche de insomnio y de terrores, ¡es tan hermosa la luz clara y blanca del día! Separó las cortinas de seda del lecho, y ya se disponía a reírse de sus temores pasados, cuando de repente un sudor frío cubrió su cuerpo, sus ojos se desencajaron y una palidez mortal descoloró sus mejillas: sobre el reclinatorio había visto sangrienta y desgarrada la banda azul que perdiera en el monte, la banda azul que fue a buscar Alonso.

Cuando sus servidores llegaron despavoridos a noticiarle la muerte del primogénito de Alcudiel, que a la mañana había aparecido devorado por los lobos entre las malezas del Monte de las Ánimas, la encontraron inmóvil, crispada, asida con ambas manos a una de las columnas de ébano del lecho, desencajados los ojos, entreabierta la boca; blancos los labios, rígidos los miembros, muerta; ¡muerta de horror!

IV

Dicen que después de acaecido este suceso, un cazador extraviado que pasó la noche de difuntos sin poder salir del Monte de las Ánimas, y que al otro día, antes de morir, pudo contar lo que viera, refirió cosas horribles. Entre otras, asegura que vio a los esqueletos de los antiguos templarios y de los nobles de Soria enterrados en el atrio de la capilla levantarse al punto de la oración con un estrépito horrible, y, caballeros sobre osamentas de corceles, perseguir como a una fiera a una mujer hermosa, pálida y desmelenada, que con los pies desnudos y sangrientos, y arrojando gritos de horror, daba vueltas alrededor de la tumba de Alonso.


October 06, 2010

Drácula, el no muerto

Bueno, es la primera vez que cruza mi mente publicar una reseña de un libro durante mi serie de tematica de halloween... pero, dado que se trata de Drácula....
En primer lugar, no se trata del Drácula original, sino de la continuación de la historia escrita por el sobrino bisnieto de Bram Stoker junto con Ian Holt.


Cuando vi el libro en la percha, lo primero que pensé fue "Drácula, el no muerto.... pero no se supone que es solo Drácula??"asi que me acerqué y fue ahi cuando me di cuenta de que se trataba de una especie de secuela.
Al fin luego de algun tiempo, lo compré y al comenzar a leerlo, me di cuenta de que tomaba elementos de la pelicula de 1992 mencionaba cosas que yo solo recordaba de esa pelicula mas no del libro original.
La trama gira en torno a que han pasado 25 años desde los eventos del primer libro, el hijo de Mina y Jonathan, Quincey, ha crecido y esta estudiando en Paris, Jonathan se ha convertido en alcoholico, Seward es adicto a la morfina, Van Helsing se ha vuelto todavia más excentrico y se sospecha que es Jack el Destripador. En fin la vida de todos ha cambiado mucho y no necesariamente para bien. Lo más extraño de todo es que Mina no ha envejecido para nada.
En el primer capitulo del libro nos escontramos con Seward que es una sombra de quien solia ser. Ya no es mas un doctor practicante, ahora se ha convertido en cazador de vampiros en un vano intento de vengar la muerte de Lucy. El vampiro que va a cazar esa noche es la Condesa Erzsébet Bathory. Es aqui donde la historia comienza a mezclarse con la ficción. Este es el punto donde comenzamos a ver nombres de figuras historicas mezcladas con el mundo de Drácula.
Seward quiere matar a la vampiresa Bathory pero falla y debe seguirla a Paris.
Quincey quien esta estudiando derecho en la Sorbona por imposicion de Jonathan, conoce en el teatro al reconocido actor rumano Basarab, quien lo anima a seguir su vocacion de actor. Durante presentacion de Basarab en el teatro, Seward aparece todavia intentando dar caza a Bathory, pero vuelve a fallar y esta vez es asesinado por el carruaje de la Condesa.
Mientras tanto en su casa en Exter, Mina se despierta de una pesadilla donde ve morir a Seward y descubre que Jonathan no esta en la casa.
La muerte de Seward fue la primera del libro, luego sigue la de Jonathan y la de otros personajes más. En este libro se narra como se conocieron Mina y Jonathan y se descubren algunas cosas de los personajes. Basarab nos reafirma el hecho conocido de que Drácula siempre regresa. Y la historia nos trae bastantes giros inesperados.
En este libro, los autores logran una mezcla super chevere de historia, ficcion, y referencias a diversas historias de vampiros. Entre esas referencias he encontrado frases de la pelicula de 1992, frases de entrevista con el vampiro, entre otras cosas. De personajes historicos se menciona a Bathory, se sigue la linea de la pelicula de identificar a Dracula con Vlad el empalador, aparece Jack el Destripador, e incluso se usa a Bram Stoker como un personaje. Definitivamente recomiendo la lectura de este libro a cualquier persona que quiera saber que pasó despues de que Drácula muriera en la historia original.

October 04, 2010

Doppelgänger

Y estamos Octubre nuevamente.... tiempo de otra serie de posts dedicados a fantasmas, vampiros, hombres lobos y demás criaturas de la noche.

Este año comenzamos con los doppelgangers… La primera vez que leí el termino fue en Blackwood Farm ,un libro de Anne Rice, no voy a entrar en detalles sobre el libro… quizás algún día me anime a escribir un post sobre esos libros. Como no tenía ni la más mínima idea de que significaba investigué un poquito… un Doppelganger es el doble de una persona, es algo así como el gemelo malvado de esa persona. El ver a uno es presagio de mala suerte. Si una persona conocida lo ve es augurio de enfermedad o peligro. Si uno mismo lo ve, es presagio de muerte. Según el folclore, los Doppelganger no proyectan sombra ni tienen reflejo. Se supone que dan consejo, aunque no son muy confiables.
A través de la historia, se han reportado casos de Doppelgangers. Entre ellos el de Percy Bysshe Shelley, el esposo de Mary Shelley. Percy Shelly murió ahogado en julio de 1822, en agosto, Mary Shelley le escribió a una amiga contándole que Percy antes de su muerte había comenzado a tener pesadillas y que había tenido visiones, que se había visto a si mismo y que su otro yo le había hablado. Tambien narraba que otra persona, la Sra. Williams, había visto al doble de Percy.
También se dice que Abraham Lincoln veía a su doble. Carl Sandburg en su biografía de Lincoln cuenta que luego de recibir el telegrama con las noticias de que se había convertido en presidente, Lincoln se miró en un espejo y se vio de cuerpo entero pero con dos cabezas. De inmediato se levantó de su asiento y la ilusión se desvaneció, pero al volverse a sentar, volvió a ver la otra cabeza.
Goethe, el autor de Fausto, menciona en su autobiografía que en una ocasión al regresar de una visita a Frederica Brion, se vio a si mismo cabalgando detrás de él vestido con ropas que jamás había utilizado, ocho años después, el recorría el mismo camino vestido de la misma forma que su doble en aquella ocasión.
Otra historia de doppelgangers es la de George Tryon, el era un vice-almirante en la época victoriana. Su doble entró a la casa de su familia en Eaton Square en Londres durante una fiesta que estaba dando su esposa. En ese momento, Tryon estaba en un barco en el mediterraneo. Despues se reportó su muerte en un accidente naval la misma noche del incidente en Londres.
Doppelgangers son comunes en la literatura, como ejemplos tenemos a El Doble de Dostoyevsky, El hombre invisible de Ralph Ellison. En otras obras donde aparecen personajes que son físicamente iguales suele haber una razón lógica como el hecho de ser hermanos o simple casualidad. Entre estas ultimas obras entra Noche de reyes de Shakespeare, Blackwood Farm de Anne Rice, entre muchas otras. En algunas historias se ofrece una explicación sobrenatural para los dobles. Los doppelganger son usualmente, aunque no siempre, malvados. El doble algunas veces se hace pasar por la victima y trata de arruinarlo. Otras veces el doble trata de matar al original, en algunas ocasiones se limita a atormentar al original como es el caso de la historia "William Wilson" de Poe.
En algunos mitos, el doppelganger es una versión de Ankou, una personificación de la muerte.
Los dobles en ciencia ficción usualmente son clones o son resultado de viajes en el tiempo o de universos paralelos.
Tambien encontramos Doppelgangers en los videojuegos… Dark Link, también conocido como Shadow Link, es el doppelganger de Link (aunq creo que es al revés, Shadow Link conocido como Dark Link…). En Ragnarok Online uno de los bosses del jeugo se llama doppelganger. Y según wikipedia también hay doppelganger en tomb raider y en castelvania.
Dejando a un lado el conocimiento adquirido en internet y dudando si cae en la categoría de doppelganger o si se podria decir que se trata de una especie de banshee, debo comentar que en mi familia cuando alguien muere, especialmente en el lado de mi papá, decimos que ese familiar viene a "despedirse" ya que el mismo día que fallece esa persona y antes de enterarnos sucede algún hecho inexplicable o a alguno de nosotros nos parece ver u oir a esa persona.
Bueno eso es todo por este post.